Dice el ex comisario Domínguez que "Tito" era más feroz que un león. Albornoz asegura que, cuando vio sus fauces, salió corriendo despavorido hacia una camioneta. Según Fabersani, sólo le hacía caso a Ema Hortencia Gómez.
Esa criatura (a la que el abogado Gustavo Morales alude como "animal canino") no es más ni menos que el perro que tenía en su patio el juez Héctor Agustín Aráoz.
"Tito", un dogo blanco con manchas negras, tiene un papel clave en la misteriosa trama.
Albornoz lo describió como una criatura infranqueable que daba enormes saltos desde el otro lado del portón de la casa. "Me asomé por un hueco y casi me muerde la cara. Domínguez y yo nos fuimos corriendo; Fabersani se quedó sujetando la hoja de chapa, pero el perro casi se escapa. Quedó con medio cuerpo afuera, tambaleándose, y al final cayó del lado de adentro", narró. Tenía la expresión que quizás tuvo Hércules ante Cerbero, el guardián del inframundo griego. "Hubo un policía que quiso atarlo. Por hacerse el samurai, casi lo termina mordiendo", remató.